lunes, 17 de enero de 2011

ABORIGENES DEL MAR CARIBE

se practicaba el juego de la pelota y los areytos.

C.- Deportes:





Los taínos practicaron una serie de juegos que tenían un doble carácter, ceremonial y diversión como son: carreras, concursos de fuerza, pesca como deporte, etc., siendo los más importantes el simulacro de guerrero (juegos gladatorios) y el de pelota. Este lo jugaban en una plaza que centraba la aldea, llamada batey. La pelota se fabricaba con fibras vegetales a las que se daba una flexibilidad especial. consistía el juego en mantener en movimiento la pelota a base de los rebotes de esta con ciertas partes del cuerpo (hombro, codo, cabeza, rodilla). Se pierde cuando por cualquier razón la pelota cesa en su movimiento.

D.- Casabe o cazabí:

La industria del casabe o cazabe era quizá la más desarrollada. Para ello usaban la yuca amarga, fuertemente tóxica. La deshidrataban, rallándola en una piedra erizada llamada guayo, colocándola en una manga cónica de hojas de palma tejidas llamada cibucán y utilizándo grandes piedras para estirarlo y que se exprima la yuca rallada. El residuo que quedaba era cocido en el burén, quedando una torta, aún hoy apreciada.

El líquido resultante o hien, al fermentar perdía su poder tóxico y resultaba en una especie de vinagre con el que sazonaban sus carnes.

E.- Bailes y cantos (Areytos).-

El baile y las canciones eran acontecimientos sociales entre los indios antillanos. Acompañaban sus cantares con orquestas monocordes. Dice José Gabriel García:

"... con tambores que hacían de un madero delgado y hueco forrándolo en uno de sus extremos con un cuero bien estirado; con panderos que formaban con conchas de animales; con harpas que hacían valiéndose de unas varas flexibles que introducían dándole la forma de medio arco, en un güiro o calabazo vacío y que encorvaban con finas sogas de cabuya, y con pífanos o flautas hechos de pedazo de caña brava; con maracas y grandes caracoles, de los cuales sacaban notas monótonas y desapacibles."

Las canciones entonadas, así como las danzas, se llamaban areytos. Desgraciadamente nada ha quedado de esta música ni de sus versos.

Había varias clases de areytos: el areyto simbólico, perteneciente a la liturgia sagrada, el areyto guerrero, con el cual celebraban las victorias bélicas y el areyto social, para honrar a personajes célebres. También los areytos servían para transmitir las creencias de generación en generación y eran cantados siempre de la misma manera para no corromperlos.

Los areytos eran dirigidos por una persona principal que recitaba historias danzando en cierto contrapaso. Esas historias eran repetidas en voz más alta por un coro danzante compuesto por hombres, unas veces, o por mujeres, otras, o por grupos mixtos en muchos casos

1 comentario:

eugenia dijo...

Felicidades! Me encanta encontrar personas que se interesen en el tejido. Yo acabo de asistir al primer Seminario del Sarape en Saltillo, México. Y fue interesante ver el intercambio entre artesanos e investigadores. Se han perdido muchas técnicas y el oficio está a punto de desaparecer, pero hay esfuerzos (espero que sean fructíferos) por conservarlo.